Para entender la gran importancia que tiene una sociedad y el grado de compromiso que debe tener cada socio, muchas veces se compara la sociedad de negocios con un matrimonio. A continuación, te explico cómo es que la sociedad de negocios es un “matrimonio” entre socios, y por qué es importante entenderlo así.

La naturaleza del matrimonio y de la sociedad de negocios

Según la Real Academia Española, el matrimonio es la unión de hombre y mujer, concertada mediante ciertos ritos o formalidades legales, para establecer y mantener una comunidad de vida e intereses. El lazo matrimonial es reconocido a nivel social, tanto a partir de normas jurídicas como por las costumbres. Al contraer matrimonio, los cónyuges adquieren diversos derechos y obligaciones.

De la misma manera, una sociedad de negocios es aquella por la cual dos o más socios, se unen y obligan a poner en común dinero, bienes o industria con el ánimo de crear un negocio y repartir entre sí las ganancias que se obtengan, y también a rendirse cuentas. en una sociedad empresarial los socios adquieren derechos y deben asumir funciones y responsabilidades.

Por otra parte, al igual que en un matrimonio, la sociedad empresarial exige de los socios en la empresa lealtad, dedicación y entrega para que se logren los objetivos. También exige respeto, transparencia y una comunicación eficaz.

En cuanto a las relaciones personales, en un matrimonio, es imperativo que los cónyuges hagan el máximo esfuerzo para mantener una relación fluida, armoniosa y adecuada. Asimismo, en una sociedad empresarial se exige de los socios una mentalidad adecuada y un gran esfuerzo para llevarse bien siempre, en las “buenas y en las malas”, en los momentos de bonanza y de “vacas flacas”, en las situaciones de gran exigencia y de tranquilidad.

Por ello el compromiso de los socios con la causa del negocio es fundamental para el éxito del negocio. A mayor compromiso con el negocio mejores serán las relaciones entre los socios, y mayor será el esfuerzo y dedicación para lograr los objetivos.

Por lo mencionado en esta parte, debes tener muy presente que elegir un socio es como elegir una “pareja matrimonial”, por todo lo que significará en la vida del negocio que vas a emprender, por ello debes procurar elegir al mejor socio, aquel que te acompañará en las buenas y en las malas, aquel que será fiel a la causa, aquel que realmente sirva de apoyo y soporte en el manejo de la empresa.

Similitudes entre el matrimonio y la sociedad de negocios

Es una unión. En el matrimonio se unen dos personas y en un negocio se unen dos o más personas.

Es por tiempo indeterminado. Por ello es que escoger un socio es como escoger la “esposa” de toda la vida, pues teóricamente es para toda la vida y pasarán muchos años si todo sale bien. Estarán juntos en los momentos de logros y de alegrías, de desafíos y tristezas; y estarán muy unidos a nivel personal, emocional y financiero.

Es una comunidad de vidas. Los socios deciden establecer un negocio en sociedad y mantener una comunidad de vidas. Los socios estarán “juntos” muchísimas horas, y muchas veces más tiempo que con sus familias. Ser socios en una empresa es la única figura legal donde rigen casi todas las reglas de un matrimonio. La sociedad debe tender a la armonía, paciencia para la convivencia laboral y confianza entre los participantes.

La relación con un socio fundador es más estrecha de lo que se podría pensar a primera vista. Todo ello hace pensar que llevar a cabo un emprendimiento con otra persona requiere un verdadero compromiso y una estrecha relación personal.

Sigue determinadas formalidades legales. Al formar la sociedad, los socios formalizan la unión a través de un documento, el cual firman.

Exige obligaciones y responsabilidades. La sociedad exige que los socios asuman obligaciones y responsabilidades.

Riesgo de fracaso de las sociedades

Lo difícil de la mayoría de las sociedades de negocios es mantenerse en armonía y crecer. Hacer que un matrimonio funcione involucra manejar una serie de asuntos de pareja: ego, dinero, estrés y manejo de gastos. En negocios sucede algo similar, es muy difícil convivir y ponerse de acuerdo, si ambos no poseen la mentalidad y comportamientos adecuados para llevar adelante la sociedad, si no existe armonía.

Por ello, antes de “casarte” con otro socio debes tener en cuenta que, como en cualquier relación de amor o negocios, este paso comporta asumir una serie de riesgos que no tendrías en caso de montar la empresa tú solo.

Responsabilidades

Al constituirse una sociedad los socios asumen responsabilidades y obligaciones, entre ellos mismos y ante otras personas e instituciones y ante la sociedad en general.

Responsabilidades entre los socios

Para una relación adecuada y con ello un buen funcionamiento del negocio, los socios se deben uno al otro: Lealtad, respeto, colaboración, compromiso y comunicación.

Por otra parte, deben asumir las responsabilidades ante el socio de cumplir con sus funciones de la mejor manera y hacerse responsable por sus decisiones y acciones.

Responsabilidades legales

De acuerdo a la legislación de cada país, existen leyes que regulan las sociedades y en ella indican las responsabilidades ante la ley de cada uno de los socios.

Por ejemplo, en Perú entre otros temas, el socio que ocupa la gerencia general de una empresa asumirá la responsabilidad solidaria por las deudas tributarias a la entidad respectiva, siempre que las decisiones de este hayan ocasionado el no pago de los impuestos, es decir que exista dolo, negligencia o abuso de sus facultades durante el tiempo de su administración.

Por todo lo expresado anteriormente y para mantener una sociedad saludable, funcional y exitosa es muy importante elegir socios adecuados.

Categorías: Sociedades

0 commentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *